El Supremo ha reiterado que Hacienda no puede sancionar de forma automática: tiene que motivar la culpabilidad caso por caso. Por qué eso hace anulables muchas multas que parecen firmes.
El Tribunal Supremo ha reiterado en 2025 (entre otras, en su sentencia 520/2025, de 7 de mayo) que Hacienda no puede sancionar de forma automática por rechazar un gasto o una deducción: antes debe valorar las pruebas que aporta el contribuyente y acreditar de forma específica su culpabilidad.
Lo que exige el Supremo
- Motivación individualizada de la culpabilidad: no basta con decir que el contribuyente «debía conocer la norma».
- La carga de la prueba es de la Administración, no tuya: rige la presunción de inocencia también en lo tributario.
- La discrepancia razonable no se sanciona: un error de criterio defendible no es una infracción.
La lectura práctica
La falta de motivación del elemento subjetivo es uno de los defectos más frecuentes —y más estimados— en los recursos contra sanciones. Por eso una multa que parece firme muchas veces no aguanta un escrito de alegaciones bien fundado.
Análisis divulgativo. STS 520/2025, de 7 de mayo, entre otras resoluciones en el mismo sentido.